de Guillermo W. Coloma Elías
obra editada por su hijo José Coloma Gygax
Las elecciones municipales de 1926
y los vecinos notables y comerciantes de Mollendo
– Documentos –
La convocatoria a elecciones municipales en el Perú, el 1 y 2 de noviembre de 1926
El Gobierno desconoce los resultados electorales
y dispone el nombramiento de las municipalidades
Normas legales referentes a las elecciones municipales en el Perú
y el nombramiento de municipios por el Gobierno
(1909-1927)
Propuestas del Comité Electoral para el desarrollo de Mollendo
y a favor del Contrato Ugarteche
Registro de electores de Mollendo en el año 1918
Es importante rescatar la documentación original que perteneciera a don Guillermo W. Coloma Elías, referente a las elecciones municipales que tuvieron lugar en el Perú, el año 1926, siendo él uno de los actores más visibles en la respectiva campaña electoral en la provincia de Islay.
El Dr. Jorge Basadre, en su “Historia de
Por Decreto Supremo de 9 de agosto de 1926 (cuyo original se incluye en esta obra), el Presidente de
Las Juntas de Registro se instalarían el 1 de septiembre de ese año 1926 y debían llevar a cabo “la depuración de los registros existentes y a completarlos con nuevas inscripciones”.
Las Comisiones de Sorteo iniciarían sus funciones el 10 de octubre, para constituir las Juntas Escrutadoras y Receptoras de sufragios, las cuales debían “recibir los sufragios, en la forma determinada por la ley, durante los días 1º y 2 de noviembre”. Además, “Los nuevos Concejos elegidos se instalarán en el 1º de enero de
En realidad, como se puede comprobar en el libro, la prensa no manifestó mayor entusiasmo por la campaña electoral municipal, salvo contadas excepciones, e inclusive, en muchos lugares de
Lo que sí le llamó la atención a la prensa nacional, férreamente controlada por el régimen, en las semanas y días previos a las elecciones municipales, fueron todos los preparativos para el banquete que se le ofrecería al Presidente, el 31 de octubre, es decir, en la víspera de las elecciones.
En los días siguientes a éste, publicaron los discursos elogiosos y alabanzas sin límite, no mencionando, salvo contadísimos casos, las casi desapercibidas elecciones municipales del 1 y 2 de noviembre de 1926.
Las elecciones municipales se llevaron a cabo en Mollendo, sin ningún contratiempo, en las fechas previstas, 1 y 2 de noviembre de 1926, y triunfó la lista de don Sixto M. Gutiérrez Galloso, quien debía haber iniciado su labor como alcalde el 1 de enero de 1927. Pero no llegó a asumir el cargo, ya que el gobierno dispuso continuara en funciones el alcalde anterior.
El candidato a la alcaldía provincial, elegido por los vecinos notables y los comerciantes de Mollendo, fue don Sixto M. Gutiérrez Galloso, quien había sido anteriormente teniente alcalde, teniendo una destacada actuación en la gestión y tramitación del Contrato Ugarteche (véase: “Documentos del Contrato Ugarteche y el saneamiento urbano de Mollendo (1926-1935)”).
Don Sixto M. Gutiérrez Galloso nació en Mollendo, hijo del destacado empresario don Sixto Gutiérrez Cueto, natural de la provincia de Santander, España, y de doña Jesús Galloso, natural de Islay. Su hijo el ingeniero don Sixto Gutiérrez Chamorro fue Ministro de Fomento y Obras Públicas en el primer gobierno del arquitecto don Fernando Belaunde Terry.
Don Sixto M. Gutiérrez Galloso fue una figura importante en el desarrollo de las actividades públicas y privadas del segundo puerto del país, Mollendo, partucularmente entre los años 1925-1935.
Como se había convocado a elecciones municipales mediante el Decreto Supremo de 9 de agosto de 1926, ya mencionado, era necesario continuar con la tarea que se había iniciado con la subscripción del contrato entre el Concejo Provincial de Islay y don Manuel Ugarteche, se pensó que lo más adecuado era proponer la elección del Sr. Gutiérrez Galloso como alcalde de dicho Honorable Concejo.
Para ello se organizó un Comité Electoral, integrado por personajes visibles del puerto (presidido por don Carlos A. Riglos), entre ellos, don Marcelino J. Nieves y Pino (casado más tarde con doña Emma Coloma Elías), quien tenía el cargo de Pro Secretario; el autor (Tesorero) y don Ernesto Coloma Elías (Vocal).
Ellos redactaron un manifiesto “Al pueblo de Mollendo”, fechado el 19 de septiembre de 1926, en el cual hacían su propuesta para la conducción de los destinos de la provincia y comprometiéndose a brindarle todo el apoyo a
Se incluye en este libro el listado alfabético de los cuatrocientos sesenta y ocho firmantes, indicándose con un * (asterisco) si también lo fueron del manifiesto de enero de 1926, y con negritas, si formaron parte del Comité Electoral.
Por ley Nº 5644, de 4 de febrero de 1927, nuevamente se autorizó al Poder Ejecutivo a nombrar municipalidades “en los lugares donde no haya habido elecciones o no hayan podido instalarse los concejos elegidos”.
En su mensaje al Congreso del 28 de julio de 1927, el presidente Leguía manifestó que “No habiéndose realizado las elecciones municipales, oportunamente convocadas, el Congreso dio
El 1 de enero de 1927 se instaló un nuevo Concejo, continuando, como ya se indicó, don Rodolfo Valdez, como alcalde, y en el cual don Marcelino J. Nieves y Pino tenía el cargo de Inspector de Puentes y Caminos (Esta junta se mantuvo hasta el 8 de mayo de 1927.
El 9 de mayo de 1927 fue nombrado un nuevo Concejo Provincial de Islay, con don Carlos Riglos como alcalde, y don Guillermo W. Coloma Elías, con el cargo de Inspector de Espectáculos Públicos. Esta junta se mantuvo en funciones hasta el 31 de diciembre de dicho año.
Debido a que la empresa aduanera de la familia Coloma Elías fuera fundada en Mollendo don Guillermo Elías y Rivera, se establecieron allí, con el fin de velar por sus intereses económicos, varios familiares, como don Guillermo W. Coloma Elías, nacido en Arequipa en 1884 y fallecido en Mollendo en 1955, hijo de don Cayetano Coloma y Valencia, Oficial del Ejército de Reserva de Arequipa en
Fue Gobernador, Subprefecto y Concejal muchos años y casó con doña Esther Gygax y González, hija don Adolfo Gygax, cónsul del Imperio Alemán en Islay y Mollendo y de doña Fortunata González y Ponce de León.
El libro está dividido en once capítulos; en el primero se presenta información sobre la convocatoria a elecciones municipales a realizarse en el Perú el 1 y 2 de noviembre de 1926; en el segundo, un documento sobre la candidatura de don Sixto M. Gutiérrez Galloso a la alcaldía provincial de Islay; en el tercero, las propuestas del Comité Electoral para el desarrollo de Mollendo y a favor del Contrato Ugarteche; en el cuarto, los vecinos de Mollendo que apoyaron la candidatura de don Sixto M. Gutiérrez Galloso; y en el quinto, la relación alfabética de vecinos notables y comerciantes de Mollendo adherentes a la candidatura de don Sixto M. Gutiérrez Galloso.
El capítulo sexto se refiere a la falta de interés general en las elecciones municipales de 1926; el séptimo, al resultado de las elecciones municipales realizadas en Mollendo el 1 y 2 de noviembre de 1926; el octavo, al Concejo Provincial de Islay nombrado en el año 1927; el noveno, al desconocimiento por parte del Gobierno de los resultados electorales y el nombramiento de las municipalidades; y el décimo, al registro de electores municipales de Mollendo en el año 1918.
El capítulo undécimo contiene todas las normas legales referentes a las elecciones municipales en el Perú y el nombramiento de municipios por el Gobierno, desde el año 1909 hasta el año 1927, reproducidas en facsímil. En primer lugar, se presenta la ley Nº 1072, del 6 de marzo de 1909, referente a las “Elecciones Municipales”; así como la ley Nº 1560, del 29 de enero de 1912, “Reformando
Además, la ley Nº 5035, del 25 de febrero de 1925, “Prorrogando los plazos para las elecciones municipales”; el Decreto Supremo de 9 de agosto de 1926, “Convocando a elecciones municipales en
El libro fue presentado en la Casa de la Cultura de la Universidad Católica Santa Maria de Arequipa, en una concurrida ceremonia presidida por el Rector Dr. Julio Ernesto Paredes Núñez, el viernes 23 de marzo del 2007. La presentación estuvo a cargo del Dr. Héctor Ballón Lozada, notable historiador arequipeño. Agradeció a nombre del editor su sobrino el Dr. César Coloma Porcari.
